Obsesión salida de una carencia
Mis más bajos instintos anhelan el calor de un abrazo y la violenta posesión de quien me arropa después de ultrajarme, es un deseo enfermizo el que me hace anhelarte. Pues si tan solo estuviera a mi alcance, daría hasta mi última gota de sangre solo para saciar tu sed.
D.
D de Devon, D de Devoción.
Devoción; una palabra que se queda corta frente a la completa sumisión en mi mirada cada vez que estoy en presencia de tu imagen. Haz que arda, rómpeme, enférmame, haz que me sienta asqueado de tanto amarte. Guíame cual espíritu santo a través de este espiral de decadencia, pues gracias a ti soy ese tipo de pesimista; aquel que sale a fumar y respira el aroma del pasto mojado una nostálgica mañana de primavera, aquel que se imagina su muerte con un amanecer de testigo. Gracias a ti, chico de goggles y ojos cansados.
-Burn!
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