martes, 9 de septiembre de 2025

 De pequeño amaba la lluvia, amaba ver el cielo gris, amaba el frío de la misma forma que amaba el olor a café.

Ahora... ahora odio la lluvia. 

Siento rabia de ver el cielo gris, anhelo el calor a pesar de odiarlo y cada mañana siento ese ardor sabor a cafeína dulce recorrer tortuosamente mi garganta.

Me pregunto, de verdad nada queda para mi?

O solo es mi pequeño yo que sigue soñando con volar al espacio cuando atado a un certificado siempre voy a estar?

 Si tengo un atisbo de fe de que las cosas puedan mejorar, supongo que será prosperidad para mi alrededor. Soñé con hacer un cambio, por hac...